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febrero 2022: volver a crear por amor ♥️

published5 months ago
10 min read

Si querés poner una canción de fondo mientras escuchas este newsletter, te recomiendo Hello My Old Heart de The Oh Hellos

¡Hola! ¿Cómo estás? Yo bien, hace un par de días que sale el sol en Berlín y eso, aprendí, es algo que hay que apreciar y agradecer. Viviendo en Buenos Aires siempre di al sol por sentado pero desde que vivo acá, en particular desde ahora que transité por primera vez un enero alemán (el año pasado hubiera sido mi primero, pero me escapé del lockdown al verano argentino) entiendo por qué los alemanes se vuelven tan locos cada vez que sale: da vida. Y hoy, mientras te escribo, aparte de sol hay nieve, lo cual es a mi nuevo criterio una combinación de los dioses. Si no me creés mirá cómo se veía hoy el amanecer desde mi balcón:

Te escribí el mes pasado un poco frustrada, habrás notado. Y es que no se me caía una buena idea para este newsletter, y sentía que todo lo que podía aportarle era relleno. Por eso decidí romper un poco la estructura y aprovechar para enviarte una encuesta y que me cuentes qué pensabas de este espacio que venimos construyendo en conjunto, si había cosas que tenías ganas de ver, o algunas que ya te aburrían. Me llegaron cientos de respuestas y mensajes hermosos, y así descubrí por ejemplo que una (¡abrumadora!) mayoría considera que lo que más le gusta de este newsletter son mis experiencias y reflexiones personales. Y yo, así: 🥰 Entre las cosas lindísimas que se comentaron en esa encuesta, en muchas personas se repitió una misma idea que me abrazó el corazón: “Te siento como una amiga dulce y cercana que me dice che, mirá, esto re es para vos.” ¿De verdad se siente así del otro lado? Me generó mucho amor pensarlo así, me recordó por qué escribo este newsletter y todas las cosas lindas que me hace sentir y que, según refleja la encuesta, pareciera que también genera en los demás.

Y con todo esto me di cuenta por fin de que este news no es ni será nunca un espacio anónimo de recomendaciones, sino por el contrario se trata de cartas bastante personales que te escribo a vos, compartiéndote mis experiencias como migrante argentina en Alemania tratando de vivir de su creatividad. Y en el medio sí, por supuesto que te voy a seguir recomendando cosas (no podría parar ni aunque intentara) pero ahora sí entendí que el foco de este news es super personal y que eso está bien: es una carta que yo elegí escribir y que vos elegiste recibir.

De mi introspección de enero fue que surgió el tema rector de febrero: volver a crear por amor. Escribir este newsletter siempre fue amor para mí, y necesité esta pausa para revisarlo, acomodar lo que hacía falta y seguir escribiéndolo mes a mes, como hice siempre, desde un lugar que se sintiera auténtico. En esa volteada decidí hacer muchos cambios, algunos de contenido y otros de estilo (ya te habrás dado cuenta de algunos) y, para empezar esta nueva etapa con el pie derecho, me decidí a llevar a este newsletter de cita, como una pareja intentando reencontrarse, y en lugar de escribirlo desde mi estudio decidí hacerlo en otro lugar: la biblioteca pública de Charlottenburg, el barrio en el que vivo en Berlín.

En La Baumhaus durante enero leímos y debatimos Deep Work, de Cal Newport, y una de las recomendaciones que hace el autor para trabajar con foco es hacer un compromiso especial con esa tarea que tenés que hacer. Puede ser alquilar una cabaña para ir a escribir tu novela, por ejemplo, o comprarte un cuaderno y una birome nuevas, invirtiendo un poco más de lo normal, para sentir que te estás comprometiendo con lo que vas a escribir con tus flamantes herramientas. En mi caso, el compromiso de hoy fue bañarme, cambiarme, ponerme las botas de nieve y caminar hasta la biblioteca, donde me decidí quedarme sin sucumbir ante distracciones hasta terminar esta edición. Así que acá estoy: en un rincón aislado de este espacio silencioso que comparto con otras personas que, también en silencio, hacen vaya uno a saber qué, vaya uno a saber por qué. Y siento la mística y la motivación estando acá, creo que Cal Newport tenía un punto.

El objetivo de esta entrega es, en parte, transmitirte la nueva vibra que va a tener el newsletter de ahora en adelante (por ejemplo, habrás notado que ya no le hablo a la tercera persona del plural sino que te estoy hablando a vos particularmente, parte de asumir que esto es una carta entre vos y yo). Voy a seguir compartiéndote recomendaciones, ahora dentro del paraguas “alguito para inspirarse” e “ideas para activar”. Voy a mostrarte algunas fotos de mi mes, también, así como también seguir trabajando en mejorar el responsive para que puedas leerme mejor del celu (cambié de proveedor y creo que ahora se ve mucho mejor). Cambié el logo también por uno más informal que me ilustró el año pasado mi talentosa amiga Lau, y así podría seguir contándote cambios y cambiecitos pero creo que prefiero dejar que los vayas encontrando por tu cuenta.

Redondeando: este mes para mí se trató de reencontrarme conmigo y con mis ganas de crear por amor, desde la honestidad que deseo que me caracterice. Esta entrega, como todas las anteriores, además de compartirte mis procesos personales busca inspirarte a vos también, por si en una de esas andás necesitando reencontrarte con las ganas de volver a crear por amor.

¿Arrancamos? Primero un gatito mirando la nieve y después vamos:

Antes de arrancar con las recomendaciones, una aclaración: en la encuesta algunas personas comentaron que el hecho de abrir tantos links los sacaba de la lectura, y eso les resultaba engorroso. Entiendo que esto pasa si me leés de un celu, y mi recomendación es que lo hagas de la compu, así podés ir abriendo en otra pestaña los links que te interesan, pero que sigas leyendo hasta el final, sin mirarlos. Una vez que termines el newsletter podés decidir qué vas a ver y cuándo, sin sentir que estás cortando el flujo de la lectura. Pero en definitiva leelo como se te cante, ¿verdá?

Una charla TED

Stefan Sagmeister, diseñador de la hostia del que ya te hablé en otras entregas, tiene una charla hermosa en la que cuenta cómo hizo para volver a crear por amor. Spoiler alert: se toma un año sabático cada siete años de trabajo. ¡El verdadero quién pudiera! Aunque su idea del año sabático para crear por amor no aplica directamente para todos, creo que resulta inspiradora para entender la importancia del juego y el disfrute en el proceso creativo, y los beneficios que eso termina trayendo a nuestro trabajo. Podés verla completa acá.

Un wallpaper-recordatorio

Con Maxi Vittor, artista de las letras, colega escritor de un newsletter muy copado sobre creatividad y amigo virtual, armamos unos wallpapers-recordatorio que básicamente dicen: ey, está bien crear algo solo por disfrute, no necesitás un fin ulterior o un motivo redituable detrás. De mi lado aporté la idea y las fotos, Maxi hizo su magia con el lettering y el resultado de esta colaboración es, a mi criterio, hermosísimo (hicimos varios y todos están en español y en inglés, para que elijas el que más te guste). Yo ya tengo el mío en el celu y me pone contenta mirarlo. ¡Espero que a vos también! Si lo usás y querés subirlo a stories etiquetanos así vemos cuál te gustó más ♥️ Podés chusmearlos y descargarte tu favorito acá.

Un video que creé por amor

Este video del que te hablo lo edité un día que tenía ganas de crear algo pero no sabía bien qué. Agarré fragmentos de un paseo por una Berlín nevada y me puse a escuchar audios viejos con mi novio, a ver si aparecía algo que me despertara la inspiración. En esa búsqueda reaparecieron mensajes muy especiales que no recordaba, audios que nos habíamos mandado cuando salíamos hace poco y no sabíamos qué iba a ser de nuestro futuro si yo me venía a Berlín. Así surgió este video que hoy es uno de mis favoritos, porque nació sin el afán de vender nada, por pura expresión creativa. Creo que puede ser un lindo ejemplo para seguir aportando a esta noción de que no hace falta crear todo con una agenda detrás, con hacerlo con el corazón alcanza y sobra. Lo podés ver acá.

Tomarse un día libre

Te conté ya que en diciembre tuve un episodio de ansiedad, y desde entonces tomé una decisión que va de la mano con volver a crear por amor: trabajar 4 días por semana en lugar de 5. Con un mes de anticipación me separo un día libre por semana (casi siempre los jueves) y lo dedico a disfrutar, explorar y descubrir: desde ir al sauna hasta salir a caminar pasando por ir a una muestra, al cine, a una librería, a tomar café o todas las anteriores. ¡No te puedo explicar lo que me cambió la vida esta decisión! Me siento más liviana, como si me hubiera mudado de la olla a presión en la que vivía para habitar, finalmente, mi casa. Mis días son ligeros, me despierto con ganas de trabajar y estoy aprendiendo a no sentir culpa cuando no lo estoy haciendo. Además de todo, descubrí que llevando la vida de esta manera, mi trabajo no solo no se perjudica sino que se termina beneficiando, porque se me ocurren mejores ideas, tengo más momentos “ahá!” y más espacio para descubrir proyectos, propuestas y personas. Creo que hasta soy mejor persona yo, más permeable a los demás, menos irritable. Para mi sorpresa, tampoco siento la pérdida de ese día laboral, porque el resto de los días trabajo con más foco y menos procrastinación sabiendo que el tiempo es más limitado. Sé que no todo el mundo tiene el privilegio de manejar su agenda de esta manera (también sé que hay gente que lo tiene a otro nivel, como Sagmeister con su año sabático) pero si vos creés que podés incorporar alguna práctica del estilo a tu rutina (si no es un día entero pueden ser un par de horas, por ejemplo) te recomiendo con mucho ímpetu que lo pruebes. Eso sí: el tiempo que sí estés trabajando tenés que comprometerte a hacerlo con foco y propósito. Vas a ver cómo te cambia el día tener más aire mental, y lo bien que le hace a tu creatividad.

Espiar ventanas del mundo

Window Swap es una web que te deja, a través de videos, observar la vista de un montón de ventanas en un montón de partes distintas del mundo. No tiene mucho más sentido que ese, y creo que es lo que hace que sea un proyecto tan lindo y tan on point para la temática de este mes. Disfrute por el simple hecho de disfrutar ♥️ Nos la recomendó Mariana en La Baumhaus y claro que me enamoré instantáneamente y mandé la vista de casa, también. ¡Acá te dejo el backstage como referencia por si te la cruzás!

Ir a una muestra en Buenos Aires

Esta recomendación es exclusiva para gente de Buenos Aires, Argentina: la exhibición "Arte en Juego" en Fundación Proa promete un montón. Pone de manifiesto la importancia de los juguetes, los juegos, los deportes y las propuestas participativas en la inspiración y el imaginario de los artistas argentinos; destacando el valor de lo lúdico como herramienta de creación y reflexión. Si vivís en Buenos Aires y te copa, agendate un momento y pasá a chusmearla.

Como siempre, en La Baumhaus vamos a estar expandiendo durante todo el mes la llamita que encendió este newsletter. En febrero el foco va a estar, entonces, en volver a crear por amor, debatiendo una peli nueva y (a mi criterio) super inspiradora, así como también encarando una misión creativa que busca conectarnos con ese disfrute tan hermoso y especial de la creación por la creación. Cuando ingresás al refugio creativo automáticamente tenés acceso a todas las grabaciones de las misiones anteriores y todos los podcasts con los debates de pelis y libros, así que tenés para entretenerte si querés entender un poco más de qué va esta comunidad. Me encantaría verte en la casita del árbol para que sigamos esta conversación y sumemos un montón de otras voces y perspectivas. ¿Nos vemos allá?

Para ir cerrando, te dejo con la pregunta del mes (¡esto también es nuevo!): ¿Qué te proponés hacer este mes para volver a crear por amor? Pensalo, escribilo en un papel que puedas poner a la vista y, si podés, agendá un momento para hacerlo y no perder momentum. Si tenés ganas de compartirlo con el mundo (y conmigo, también, que voy a estar chusmeando) podés usar esta historia de Instagram. A veces hacer públicas las cosas nos genera más impulso para hacerlas realidad.

Antes de irme, una última nota final: siempre recibo con mucho amor respuestas de mis lectores y leo todos los mensajes, pero estoy trabajando en reducir al mínimo el tiempo que invierto en mi casilla de mails para maximizar el que paso creando propuestas que aporten valor y, también, disfrutando mi tiempo libre. Dicho eso: si me escribís alguna vez, no te ofendas si no te respondo: te prometo que te voy a leer y, también, que aprecio mucho que estés del otro lado.

¡Eso es todo por este mes!

Si te reenviaron este newsletter podés suscribirte acá.

Si me querés encontrar en Instagram lo podés hacer acá.

Si querés recomendar este news, adelante y gracias.

Y si querés reencontrarte con las ganas de crear por disfrute, soltá el celu un ratito y andá a hacer algo que disfrutes sin pensar en compartirlo con los demás. Es una sensación liberadora.

Gracias por estar del otro lado, significa un montón. ¡Nos leemos el mes que viene!